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La pregunta y la llamada de atención que haces es un poco ingenua y propia de las farmacias... "Me duele la cabeza...¿podría darme Vd una medicina barata, sencilla, segura y eficaz? O bien. Deseo que me toque la lotería ¿Me puede decir el numero que debo adquirir para conseguirlo?
A esa pregunta no hay respuesta
Hay que analizar las causas y las circunstancias. Hay que ver en qué clima o ambiente nos movemos. Hay que ver para qué edades precisamos ayudas de buenos catequistas.
Los mejor es hacer invitaciones personales, directas o indirectas. Es decir, cada persona comprometida en la catequesis de la parroquia o en los grupos cristianos del centro, puede invitar, insinuar, sugerir a otra persona que se añada a la empresa de ayudar y de instruir a los nilños y jóvenes a los que se puede y debe llegar.
Y eso se hace unas vecesde forma clara, directa y taajante, para obtener un si o un no. Y en ocasiones se hace progresivamente... Se invita a alguna ayuda y luego se va aumentan el compromiso y la responsabilidad. Se puede dar algún material para que se vaya un posible catequizando prreparando y luego se le desaf-ía abiertamente...
Y esto vale para catequistas jóvenes, de media edad o más bien de edad madura. En la medida de los posible hay que invitar a personas hábiles, simpaticas y responsables, acogedoras y cultas. Pero evidentementye no siempre se encuentra perfecta y hay que aceptar a los que, si tienen buen voiluntad y responsabilidad, pueden ghacer ese servicior
¿Algunos consejos prácticos? Mágicos ninguno:
Pero prácticos, prácticos
Ser entusiasta y sembrar entusiasmo
Tener grupos cristianos en la parroquia y en el Centro docente y cultivar lideres (encargados, animadores)
Conocer a los posibles animadores o cateqwuistas, por descubrir en ellos algo más uqe buena voluntad.
Ser muy hab iles en prepararles y adaptar la carga de la catequesis o de la animación a sus popsibilidades
Aho, y rezar un poco por que "Dios envíe obreros a la mies"... Pero.. "A Dios rogando y con el mazo dando"
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