in
  ini
bi

IDEAS PARA LOS CATEQUISTAS

INFORMACION PARA LA FORMACION


Unas informaciones sobre
los personajes de BELEN y los PASTORES [IV.11]]

 

 

 

tem

BELEN.
 
LOS NACIMIENTOS.

  Etimológicamente significa "casa del pan". Es el nombre de la localidad don­de nació Jesús, a 7 Kms. al sur de Jerusalén. En el Antiguo Testamento aparece nume­rosas veces citada con cierto prestigio por ser lugar del nacimiento de David. Miqueas (5. 1-4) la señala como cuna del futuro Salvador. Eso daría pie a los evangelistas (Mt. 5. 2-1) para convertirla en lugar del nacimiento de Jesús.
   Destruida por los romanos en la guerra contra los judíos, quedó abandonada hasta que el Emperador Consta­ntino hi­zo construir allí la Basílica en honor del Nacimiento.
   Entre diversos avatares históricos, ha llegado a hasta nuestros días como emblema de paz, de culto y de amor al Redentor, que nació en sus entornos, entre pastores, al no haber lugar para su Madre y S. José en el mesón o posada.

 

En lenguaje popular castellano se denomina "nacimiento", al conjunto de figuras que se presentan en las familias, en las parroquias, en la sociedad el misterio de la "Natividad de Jesús en Belén". Como hecho se recuerda el misterio. Como arte se representó el hecho por ser fuente de una profunda y universal piedad popular.
    Las primeras muestras artísticas del nacimiento de Jesús fuera de las referencias literarias de los Evangelio canónicos o de referencias en los apócrifos, aparecen alguna pintura de las catacumbas romanas de Priscila, que son probablemente del siglo II. Aparece también en una escena de la Virgen María con el Niño Jesús en sus brazos en escenas ya del siglo IV, donde se advierten adoradores (tal vez los Magos) de Jesús.
    Otras muestras artísticas aparecieron a lo largo de los tiempos medievales, sobre todo en miniaturas decorativas de los códices litúrgicos monacales.
    Con todo parece que la representación plástica del "Belén" como se suele reflejar debe situarse en el siglo XIII, Le es atribuido a San Francisco de Asís, a quien, en la Navidad de 1223, se le ocu­rrió celebrar la Noche en una gruta de Greccio (Italia), o tal vez de Rieti según otros. Representó con unas figuras viva el nacimiento de Jesús para que la gente lo entendiera, mientras él predicaba.
    Los personajes y animales fueron el pretexto para hablar de Jesús y de su venida y para que todos dieran gracias a Dios de manera festiva y sensible, gesto tan específico y cautivador de la piedad franciscana. Su ejemplo fue contagioso entre sus "frailes menores" y ellos fueron los difu­sores de tal costumbre por Europa.

    El tiempo se encargó de extender esa costumbre por familias, templos, plazas y cuantos lugares servían para celebrar una noche de fiesta religiosa, que al principio fue religiosa, luego fue fiesta con comida y plegarias y para muchos se hizo con el tiempo sólo diver­sión.
    Algunos reyes, como Carlos III de España, cuando todavía estaba en Nápoles, tuvieron a gala coleccionar Belenes. El suyo fue el mejor "nacimiento del mundo" y todavía se halla, como patrimo­nio nacional, locali­zada en el Palacio Real de La Granja (Segovia). Recopila figuras de enorme valor histórico y artístico. Fueron encargadas en Nápoles el año 1760 para su hijo, el futuro Carlos IV. Al traerla a España, fomentó la tradición de "los nacimientos", costumbre que ya estaba en Italia. Desde España se difundió por el mundo americano. Contaba con 5.950 figuras, de las que quedan hoy la mitad, las cuales sirven para mostrar a los madrileños los gustos navideños de la época.

 

LOS PASTORES [IV.11]
   

Entre los judíos del tiempos de Jesús, los pastores tenían muy mala fama: viciosos, ignorantes, ladrones, pendencieros, pecadores públicos, prácticamente marginados de la vida social y siervos de los dueños de los rebaños.

    Es curioso que se presenten como los primeros a quienes los ángeles anuncian la salvación y la llegada del Mesías Rey. Y eso en un pueblo que tenía la idea de que el Mesías sería el salvador del poder de los romanos, los malditos extranjeros que los abrasaban a impuestos y los tenía sometidos.

   El concepto idílico o bucólico de los pastores, de la vida de los campos, era ignorado por aquella cultura. Es interesante entender el hecho de que los pastores son los primeros que tribuna reconocimiento mesiánico al recién nacido Jesús (que significa salvador) como una visión que entienden los primero cristianos, los escritores de los textos sagrados, como un anuncio de salvación a los hombres pecadores.

   Desde Isaías las referencias a los pastores y a las ovejas eran frecuentes. Y Jesús empleo en diversas ocasiones las parábolas de los pastores y de las ovejas. Pero hay que entenderlo todo como conjunto de referencias salvadoras, para una clase social que era emblema de la miseria material y espiritual

 

 

 

 
ini