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PREGUNTAS

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Instrucción y formación

 

 

 

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CUESTION O PREGUNTA
 
RESPUESTA O PISTA DE SOLUCION

 

La formación y la instrucción son diferentes. ¿Puede haber formación sin instrucción y puede haber instrucción sin formación? Hago la pregunta por que hay quien da mucha importancia al a cultura religiosa y pienso que es más importante sentir y vivir bien que saber mucho ¿Estoy en lo cierto? ¿Cuestion de palabras o cuestión de ideas?

 

 

escuela

 

 

 

 

 

  Se juega aqui mucho con palabras y términos. Todas las cosas van unidas y son inseparables.

Instrución es el conjunto de conocimientos que van a la inteligencia, y se apoyan en la memoria, en la fantasía, en las demás funcionesmentales. SE NECESITA INSTRUCCION RELIGIOSA sin la cual no hay educación

La formación va a la persona, a la adquisición de formas y modos de comportamientos que están basados en criterios más que en ideas y actitudes más que en sentimientos. HAY QUE ASPIRAR A UNA FORMACIÓN RELIGIOSA. No pUede haber formación si no hay instrucción. El ignorante dificilmente llega a creyente. Lo más qu tiene sus prejucios, suposiciones y en ocasiones supersticiones. Está formado religiosamente el que tienen criterios religiosos objetivos y serios.

La unión de una buena formación con la instrucción es la condición para poder hablar de educación. LA EDUCACION VA A LA VIDA en la que la persona se mueve bajo la luz de la inteligencia.  De todo esto hay que aprender para la educación religiosa que, como toda educación, hoy se halla en tránsito. Tenemos que distinguir cuando hablamos de la educación de la fe lo que en ella hay de oferta y de tradición, lo que se entiende como preparación humana para que la gracia divina actúe en el hombre y lo que es simple conexión con la tradición.

   No es fácil unir los tres conceptos, pero las polémicas sobre las palabras son con frecuencia estériles. La clarificación de terminologías, tan reclamada en otros tiempos, hoy ceden la primacía para la comprensión de los conceptos y la realización de acciones concretas.

   Educar al hombre creyente es primero educar al hombre y eso significa instruirle y formarle: darle cultura y enseñarle formas. PE eso hay que valorar aspectos parciales como la educación moral, la educación doctrinal, la educación de los valores, la educación para la justicia, la educación sexual, etc. para llegar a la educación para la oración, la educación litúrgica, la educación sacramental.
   Bueno es recordar que la tarea catequística es una acción educativa en el pleno sentido de la palabra. Pero reclama una visión peculiar del hombre caminante y por lo tanto cambiante.
   Exige como postulado el mirarle como creyente que desarrolla su creencia y como elegido de Dios para recibir el don de la fe sobrenatural. Reclama actuar con él en cuanto es ser creyente que debe poner la inteligencia al servicio de su actitud de acogida de la Revelación. Y supone también tratarlo como hombre libre que debe poner su juego su conciencia en actitud de acogida del mensaje divino.

La Educación religiosa es mucho más que instrucción, incluso algo más que formación. Pero hay que insistir en que esta cuestión parece más de terminologóa (nominalismo) que de problemática real (realismo)

 

 

 

 

     

 

 

 

 

 
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