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ESCUELA DE CATEQUISTAS
Catequesis 071230
(Número significa año/ mes/ día. Se pueden buscar lo de tiempos anteriores: Hacer clic en TEMAS ANTERIORES)

Día 30 de Diciembre de 2007

Domingo Prmero de Navidad
Domingo de la Sda Familia

(Recordar: Esta catequesis se cambia cada miércoles)

PARA PREPARAR EL TEMA DE LA SEMANA

 

 

 

 

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1. Notas sobre la Sagrada Escritura. Lecturas Litúrgicas del Domingo actual

 
2. Reflexión. ¿Qué nos dicen estas lecturas? [4.11]

  

 

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  1. La Palabra de Dios

 

     Pasada la celebración navideña, descubre la Iglesia el recuerdo de aquel hogar que recibió al Hijo de Dios hecho hombre  y en el cual viviría con su Madre santísima y con su padre legal. No fue una vida tranquila al principio, pues Herodes quiso matar al niño
     Con todo la Iglesia recuerda que Jesús tuvo que ser un maravilloso hijo en unión de una Madre santísima, María, y de un padre excepcional,  José, el artesano de Nazareth.

   Primera lectura:  Siracida “Eclesiástico”: 3.  2-6

     Recuerda la Iglesia lo que es un hogar y los que los padres representan para los hijos. Quiere proponer el modelo de vida familiar que siempre será vital según el mensaje cristiano.

    “El Señor quiere que el padre sea respetado por sus hijos y confirmó el derecho de la madre sobre ellos.
    El que honra a su padre expía sus pecados  y el que respeta a su madre es como quien acumula un tesoro.   El que honra a su padre encontrará alegría en sus hijos y cuando ore, será escuchado.
    El que respeta a su padre tendrá larga vida y el que obedece al Señor da tranquilidad a su madre.
     Hijo mío, socorre a tu padre en su vejez y no le causes tristeza mientras viva. Aunque pierda su lucidez, sé indulgente con él; no lo desprecies, tú que estás en pleno vigor.
     La ayuda prestada a un padre no caerá en el olvido y te servirá de reparación por tus pecados.”

Lectura Segunda.  Colosenses 3. 12-21

   San Pablo a los Colosenses les envía un mensaje para proponerles el modelo de vida cristiana. Habla en término de la cultura del momento y refleja en la paz, en la armonía y en la felicidad los ideales de una vida sana del hogar. Son las virtudes la mayor riqueza. Es el orden el mejor guardián de la serenidad.

   “Hermanos: Revestíos, pues, como elegidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia,  soportándoos unos a otros y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro. Como el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros.
   Y por encima de todo esto, revestíos del amor, que es el vínculo de la perfección.
   Y que la paz de Cristo presida vuestros corazones, pues a ella habéis sido llamados formando un solo Cuerpo. Y sed agradecidos.
    La palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza; instruíos y amonestaos con toda sabiduría, cantad agradecidos, himnos y cánticos inspirados y todo cuanto hagáis, de palabra y de boca, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por su medio a Dios Padre.
   Mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.
   Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.
     Hijos, obedeced en todo a vuestros padres, porque esto es grato a Dios en el Señor.  Y vosotros padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que se vuelvan apocados.”

Tercera Lectura. Mateo 2. 13-15 y 19-23

   El recuerdo de la primera persecución que tuvo Jesús recién nacido hace ver a la Iglesia lo que es el hogar en el que Jesús vive: amoroso, pero perseguido por tener en su seno al Salvador.
    “En aquel tiempo.Después de la partida de los magos, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo".
    José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre y se fue a Egipto.
    Allí permaneció hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del Profeta: Desde Egipto llamé a mi hijo.

    Cuando murió Herodes, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José, que estaba en Egipto, y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y regresa a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño". José se levantó, tomó al niño y a su madre, y entró en la tierra de Israel.  Pero al saber que Arquelao reinaba en Judea, en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí. Advertido en sueños también, se retiró a la región de Galilea, donde se estableció en una ciudad llamada Nazareth. Así se cumpliría lo que había sido anunciado por los profetas: Será llamado Nazareno.”

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  2. Comentario

Como Hijo, puso su casa entre nosotros; como Hermano mayor, está a la cabeza de la Familia; como modelo, se convierte en todo en guía y camino para toso los hombres”
 
Los textos de estada jornada dominical se centran en proponer el ideal familiar como algo esencial para los hombres y para el mantenimiento del espíritu cristiano. “El que teme al Señor honra a sus padres” dice el Eclesiástico (Ecclo. 3,2-6.12-14) y en San Pablo se recuerda que la “La vida de familia  debe ser vivida en el Señor” (Col 3,12-21). Estos y muchos textos más parecen pensar en que tenemos un modelo que es el Señor que se hizo hombre y creció como niño pequeño, mediano y mayor, en un hogar ideal: “El niño iba creciendo y se llenaba de sabiduría” (Lc. 2.22)
 
El libro del Eclesiástico (Siracida) recuerda que, entre los deberes más religiosos para con Dios, está el deber del amar y respetar a los padres. Parte del Ex 20,12 (“Honra a tu padre y a tu madre”) insiste en la vida de amor familiar  como fuente de la bendición divina.

 La intención de Cristo al encarnarse fue ser hombre como los demás, en la naturaleza de su cuerpo terreno y en la identidad de su vida social: nació, creció, aprendió, trabajo, colaboró, se relacionó, vivió y se dispuso para anunciar su mensaje a los hombres en un periodo de tiempo misteriosamente breve. En ese proceso humano hay que entender el relato de san Lucas de mostrarle viviendo en Nazareth con su madre y su padre, “a los cuales se mantuvo obediente”.

Así quiso mostrar su vida llevada a término, asumiendo plenamente la condición humana. Si la vida del hombre se desarrolla, crece y madura en el seno familiar, la intención de Lucas al escribir que “el niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría delante de Dios y de los hombres” tiene claras alusiones a la identificación del Hijo de Dios con la humanidad.
   Entender la vida en familia de Jesús es descubrir que su vida oculta de Nazareth permite a todos entrar en comunión con un hombre normal. Jesús, a través de los caminos más ordinarios de la vida humana, comenzó su tarea de salvación. El vino para salvar, pero también para dar ejemplo de vida al género humano. Por eso no marcho como Juan el Bautista, a los desiertos. Vició en Nazareth e hizo de su hogar una escuela de vida, una plataforma de testimonio celestial.

 Juan Pablo II decía: “Con la sumisión a su madre y a su padre legal, Jesús cumple con perfección el cuarto mandamiento. Es la imagen temporal de su obediencia filial a su Padre celestial. La sumisión cotidiana de Jesús a José y María anunciaba y anticipaba la sumisión del Jueves Santo: ``No se haga mi voluntad...'' La obediencia de Cristo en lo cotidiano de la vida oculta inauguraba ya la obra de restauración de lo que la desobediencia de Adán había destruido”.

  “La familia cristiana es una comunidad de fe, esperanza y caridad, posee en la Iglesia una importancia singular como aparece en el Nuevo Testamento”, dice el Catecismo de la Iglesia católica. (2204) Y explica: “La familia es la ``célula original de la vida social''. La autoridad, la estabilidad y la vida de relación en el seno de la familia constituyen los fundamentos de la libertad, de la seguridad, de la fraternidad en el seno de la sociedad. La familia es la comunidad en la que, desde la infancia, se pueden aprender los valores morales, se comienza a honrar a Dios y a usar bien de la libertad. La vida de familia es iniciación a la vida en sociedad” (2207).

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 Al celebrar el ultimo domingo del año la fiesta de la Sda. Familia, la Iglesia quiere recordar a todos los padres, pero también a todos los hijos y a todos los cristianos, que el hogar es el templo en el que el ser humano descubre, o debe descubrir, las cosas de Dios. Es el regazo místico de la humanidad en donde los hombres comienzan a seguir un camino que les llevará hasta el final de su vida por caminos libremente elegidos.

  Esa es la gran responsabilidad y la sublime misión de los padres cristianos. Siempre se lo dijeron los grandes pensadores del cristianismo. Uno de ellos decía a los padres: “Tienes tu casa adornada con estatuas de oro. Son tus hijos. Límpialas, adórnalas, cuídalas. Enséñales el temor de Dios superior a toda riqueza. Si los educas bien aprenderán a hacer ellos lo mismo con sus hijos y se formará una serie ininterrumpida de santos felices, de la que tú serás la raíz y recibirás el premio” (San Juan Crisóstomo)”.

   Cristo creció en una familia. Nosotros nacemos en la familia para crecer como personas.  El Evangelio, en cambio, nos presenta ese hogar y esa familia, como modelo y como ideal de todas las familias cristianas.

  En la figura de María se refleja el ideal maravilloso detonas las madres buenas y puras de la tierra. En la silueta sacrificada y callada de San José lo que significa ser padre, en un momento concreto de la vida. Es la madre la que arrulla al niño cuando llora. Es el padre el que defiende cuando el hijo está en peligro. En su huida a Egipto para evitar la persecución desatada por Herodes, San José se muestra fuerte. En la búsqueda del hijo cuando se ha perdido en el templo, está el amor de todas las madres del mundo cuando buscan a sus hijos que se han alejado.

   Trabajando cada día para dar buen ejemplo al hijo, María se muestra como el ideal de todas las mujeres de la tierra: vela por la noche y acompaña por el día. Ríe con el niño, piensa con el muchacho, sueña con el joven, enseña a ser libre al hombre maduro en todas las edades, alienta en las tardes oscuras y modera los ardores en el amanecer luminoso de los días de grandes resplandores.

   Haciendo lo necesario para proteger la vida del niño, San José realiza su misión de padre y se coloca en plena obediencia a la voluntad del Padre Dios. Su gran mérito como padre está en haber puesto toda su vida a disposición de Jesús, obedeciendo al proyecto de Dios sobre él. Este pasaje es un maravilloso ejemplo de la providencia paternal de Dios sobre estos humildes esposos, a los cuales ha confiado los primeros pasos de su hijo. José buscó para los suyos, siguiendo las inspiraciones divinas, un lugar tranquilo y seguro, en donde pudieran vivir honestamente, dedicados a sus oficios y en la paz doméstica.

  

  

     

3. Esquema directivo para una Catequesis [IV.11]
 
4. Ejercicios para realizar con los catequizandos

 

3. Modelo de Catequesis

    1.  Experiencia

   Podemos trazar uno mapa de los tipos de familias que conocemos y como se vive la confianza, la autoridad, el trabajo, el orden, el trato de las mujeres en las casas, el acompañamiento del crecimiento de los hijos, y los hechos tristes de las familias rotas y de las desuniones que puede también ser conocidos o vividos experimentalmente por alguno de los alumnos o catequizandos.
    Hecho el mapa de los tipos de familias conocidas o inventadas por los educandos, se pueden ir comparando con el diseño que sabemos por el Evangelio que fue la familia de Nazareth: bondad, trabajo, respeto, ayuda, plegaria, …

   2. Reflexión

    El educador no debe tener miedo, aunque duela a algunos de los presentes, de reflejar lo que quiere Dios de la familia. Es la fidelidad, la responsabilidad, el amor, el respeto, la paz y  la confianza en la Providencia para educar y alimentar a los hijos. Y debe plantar el ideal cristiano de la unión familiar y el deber del respeto a los padres y de l amor a los hermanos. Esto debe hacerse aunque haya educandos “heridos” por conflictos familiares.

  3. Acción

    Se puede realizar una encuesta entre la gente adulta sobre lo que piensan de temas  o actitudes que atacan a la esencia de la familia. Tales son divorcio, infidelidad, machismo, abandono del hogar, alcoholismo, egoísmo en uno de los esposos.
  Se puede hacer una referencia también a las faltas de los hijos que destruyen el hogar: rebeldía, desobediencia, engaño, pereza, abandono de los deberes escolares, exigencias, insolencia,  tensiones fraternas, envidias, etc.

4 Colaboración

   Se puede perfilar una especie de asamblea para escribir un “manifiesto de la familia feliz” o texto concreto y con grandes demandas. Los alumnos debaten los puntos esenciales y redactan un texto coherente. El educador les anima a hacerlo con cierto orden y lógica. Luego de redactado entre todos, cada uno lo escribe en un papel elegante. El educador invita a los alumnos o catequizandos a llevarlo a sus padres y a leerlo con ellos en el hogar.
    Es importante que se ponga en el manifiesto puntos referentes a la educación religiosa en el hogar y al deber y derecho de los padres  a cuidar ese tipo de educación.

 5. Interiorización

  Será interesante redactar y rezar unos días una breve plegaria pidiendo a Dios que recompense a los padres de todos los alumnos de la clase o del grupo todos sus esfuerzos para educarles cristianamente.
      Acaso se puede llevar también la plegaria redactada al hogar, junto con el manifiesto anterior.

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4. Ejercicios interesantes para catequistas.

 - De Pequeños

     -   Dibujar una familia, ante una silueta o grabado de la Sagrada Familia. Escribir en el gráfico lo que tienen que tener la familia dibujada para ser imitadora de la Familia de Nazareth.

   -  Se podrían localizar algunos cuadros significativos en el arte sobre la Sagrada Familia y explicar ante su vista lo que significa cada uno de los personajes. Recordar los datos varios días ante los cuadros, lo que acaso algún día los niños recuerden cuando vuelvan a ver los mismos modelos de pinturas valiosas y artísticas.

- De medianos

    -   Buscar en la Biblia figuras de hijos y los modos  de su comportamiento con los padres: Abel y Caín, Noe, Isaac, Samuel, Sansón, Jacob, Esaú, José, Buscar en el Evangelio frases para construir un programa bíblico de buenos modales en el hogar…

  -   Preparar un esquema de una carta de agradecimiento a los padres por todo lo que hace por los hijos. Luego redactarla y llevarla a casa, lograr que los padres la lean y que digan ellos que echan en falta. Luego se hace en la clase o en la catequesis una lista de las cosas que los padres han echado en falta en las cartas.

   - De Mayores y Preadolescentes

 - Trazar un plan familiar para que los hijos respeten a los padres y para que los padres dejen crecer a los hijos. Ser sinceros en los planteamientos, para que los hijos reconozcan a Dios en la obediencia a los padres. Evitar tonos reivindicativos. Hacer un estudio del cuarto mandamiento según debe formularse a la luz de la voluntad divina


      5.  Ideas de apoyo o de posible consulta

   En nuestro "DICCIONARIO DE CATEQUESIS Y PEDAGOGIA RELIGIOSA" se pueden buscar palabras como: Familia. Padres, Hijos, Fraternidad. Cuarto mandamiento, Obediencia, Paternidad, Responsabilidad, Derechos humanos. Hogar,

Puede consultarse directamente en la página web www.lasalle.es/catequesis2
En el formato de la Enciclopedia Wikipedia en: www.lasalle.es/catequesis

 Libros buenos recomendables

 El niño Jesús. Carolina J. Chaine. Madrid. San Pablo. 2007-12-08
Jesús también fue niño. Joaquín María García de Dios. Madrid PPC. 2003

    El niño Jesús ha nacido. Varios. Madrid Ed. Euroimpala. 2002

 La infancia de Jesús: Evangelio de San Lucas. Domingo Urbina. Madrid. San Pío X. 1997

  La infancia de Jesús según Lucas. José Miguel García. Mariano Herranz Madrid. Ed. Encuentro. 2000

  Infancia de Jesús. Francisco Martí. Madrid. Edit. CCS. 2003

 

   

 

 

 

   
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