
Es el Domingo de las Bienaventuranzas., el
domingo de la proclamación de le felicidad de quien cumple con la
voluntad divina. Jesús hace un reclamo al cumplimiento del
precepto del amor, que es también una llamada a la libertad de los
hijos de dios.
Es el Domingo 6º
del tiempo ordinario y nos ofrece interesantes y hermosas lecturas del
Profeta Jeremías en las que se reclama la confianza en dios y la
superación de los intereses humanos.
La lectura de San Pablo siguen
siendo de su Carta primera a los corintios, y reclaman la figura de
Jesús como fuente de salvación
En la lectura de San Lucas se
hace el resumen lo que es el Evangelio, resumiendo lo que el
Evangelista San mateo recoge en su Evangelio y añadiendo Jesús una
declaración de “malaventuranzas”, o lamentos condenando a los que no
cumplen con e mandato más puro del Evangelio: el amor a Dios y
al prójimo.
1ª Lectura Jeremías 17.5-8
Se habla de la felicidad del que confía
en el Señor y el engaño de quien pone la confianza en los hombres. Dios
nunca falla: los hombres muchas veces engañan
Así habla el Señor: ¡Maldito
el hombre que confía en el hombre y busca su apoyo en la carne,
mientras su corazón se aparta del Señor!
Él es como un matorral en la estepa que no ve llegar la
felicidad; habita en la aridez del desierto, en una tierra salobre e
inhóspita.
¡Bendito el hombre que confía en el Señor y en él tiene
puesta su confianza!
Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que
extiende sus raíces hacia la corriente; no teme cuando llega el calor y
su follaje se mantiene frondoso;
no se inquieta en un año de sequía y nunca deja de dar
fruto.
2ª
Lectura: Corintios 15. 12 y 16-20
San Pablo nos refleja el valor del a
esperanza cristiana. Los hombres va a resucitar, pero la fuente de su
deseos y de su firme certeza de que asi será, está en la resurrección
de Jesús.
Ahora bien, si se predica
que Cristo ha resucitado de entre los muertos ¿cómo andan diciendo
algunos entre vosotros que no hay resurrección de los muertos?
Si no hay resurrección de los
muertos, tampoco Cristo resucitó.
Y si no resucitó Cristo, vacía es
nuestra predicación, vacía también vuestra fe.
Y somos convictos de falsos
testigos de Dios porque hemos atestiguado contra Dios que resucitó a
Cristo, a quien no resucitó, si es que los muertos no resucitan.
Porque si los muertos no
resucitan, tampoco Cristo resucitó.
Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es
vana: estáis todavía en vuestros pecados.
Por tanto, también los que durmieron en Cristo
perecieron.
Si solamente para esta vida tenemos puesta
nuestra esperanza en Cristo, ¡somos los más dignos de compasión de
todos los hombres!
¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos
como primicias de los que durmieron.
3ª Lectura:
Lucas 6. 17 y 20-26
Es la síntesis de los buenos deseos, de
las alabanzas a a quien sigue el plan de vida que propone el Evangelio.
Es la lectura de las bienaventuranzas
Bajando con ellos se
detuvo en un paraje llano; había una gran multitud de discípulos suyos y
gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la
región costera de Tiro y Sidón, que habían venido para oírle y ser
curados de sus enfermedades. Y los que eran molestados por espíritus
inmundos quedaban curados.
Toda la gente procuraba tocarle,
porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.
Y él, alzando los ojos hacia sus
discípulos, decía: "Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el
Reino de Dios.
Bienaventurados los que tenéis
hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis
ahora, porque reiréis.
Bienaventurados seréis
cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y
proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre.
Alegraos ese día y saltad de
gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo. Pues de ese modo
trataban sus padres a los profetas.
"Pero ¡ay de vosotros, los
ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo.
¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque
tendréis hambre. ¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y
llanto.
¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de
vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas.

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Es bueno dejar que la
imaginación se desarrolle y fantasee sobre la tierra que recorrió Jesús
Las lecturas de este domingo nos ponen ante los ojos la figura de un
Cristo recorriendo y anunciando la llegada del Reino de Dios en
aquellos parajes en los que las gentes trabajaban, eran sometidos por
los romanos y por los tributos de Herodes rey y se dejaban impresionar
por muchos rabinos ambulantes que venía a hablarles del Dios de la
Salvación.
El Evangelio de este domingo nos
habla de Jesús de la Gente y de todas aquellas regiones y nos dice que
Jesús lanzo un mensaje conmovedor. Precisamente la síntesis de toda su
predicación terrena: las Bienaventuranzas.
Que hermoso es por lo tanto el
texto de Lucas que nos las resume en estas cuatro, aunque en el
texto de San Mateo, que las pone junto al gran sermón de la
montaña (Ver Mateo 5. 2-9)
Los textos de Mateo y de
Lucas son dos textos complementarios que se prestan a una profunda
reflexión.
El texto de las
Bienaventuranzas aparece en Lucas de forma abreviada. (6. 24-26). Son
las mismas ideas, pero contrapuestas a las malaventuranzas o lamentos
que reflejan las situaciones contrarias: a los pobres se oponen los
ricos; a los hambrientos, los muy satisfechos; a los que lloran, los
que ríen; y a los perseguidos, los que son halagados.
+ + + + +
Se recoge en el Evangelista historiador
los miedos y las amenazas:
"Mas, ¡ay de
vosotros, ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo.
¡Ay de vosotros, los que
ahora estáis saciados! Pues tendréis hambre.
¡Ay de vosotros, los que
ahora reís! Porque os lamentaréis y lloraréis.
¡Ay de
vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!
Los lamentos de Lucas reflejan el alcance
profético del mensaje, el lenguaje imprecatorio y conminatorio, la
llamada de atención a los seguidores, que se halla con frecuencia en
los antiguos Profetas y recoge también el Nuevo Testamento: con Juan
Bautista: Mt. 3.7-10, con el mismo Jesús: Mt. 23. 13-36; en las Cartas
apostólicas (2 Cor. 11. 1-6; Hebr. 3. 7-19) o en el Apocalipsis (Apoc.
9. 12; 14. 9; 18. 16. etc.)
Es uno de los textos más
significativos de los Sinópticos, recogido por San Mateo (5. 1-12) y de
forma resumida por San Lucas (6.20-26). Sintetiza el programa
cristiano con el que presenta Mateo el mensaje de Jesús, dentro del
texto desarrollado del llamado "Sermón de la montaña".
Evidentemente este sermón es una
composición del evangelista, en el que trata de sistematizar la
catequesis de Jesús, en lo que tiene de más original y distante del
Antiguo Testamento. Por eso inicia con esas ocho "alabanzas" el largo
resumen doctrinal y moral que va a recoger en el citado sermón.
Tal vez sea ésta la razón por
la que ha tenido tanta importancia en la ascética, en la pastoral y en
la catequesis cristiana, que siempre identificaron estas "alabanzas"
con un verdadero programa de "vida evangélica", el más claro y
concretos de todo el Evangelio.
La expresión "bienaventurados”,
implica idea de "dichosos, felices, alegres ", que es la forma de
traducir correctamente las 55 veces que se emplea en Nuevo Testamento el
término "makarion" (24 en Lucas y Mateo, ninguna en Marcos).
Ascética y teológicamente el
programa que presentan estas bienaventuranzas, ocho en Mateo y cuatro
en Lucas, ha merecido miles de comentarios a lo largo de la Historia.
Se puede decir que pocos textos han sido tan atendidos por los Padres
antiguos y por los escritores cristianos posteriores. Y pocos han
coincidido en tanta uniformidad de interpretación como éste, pues su
claridad y su contundencia son tan esplendorosas que apenas si quedan
resquicios para disensiones o tergiversaciones hermenéuticas o
éticas.
Es interesante observar que los dos
evangelistas aluden a una predicación abierta a todos los oyentes, no
sólo a los discípulos, que le comenzaban a seguir y aceptar como
Mesías. Y, sin embargo, el trasfondo es de alto compromiso para el
discipulado adicto al Señor."Viendo tan grande multitud, subió al
monte; y sentándose, vinieron a Él sus discípulos... Y abriendo su boca
les enseñaba, diciendo: Bienaventurados..."
+ + + + +
En la cumbre de un montículo
inmediato a Tabga, en la proximidad de Cafarnaum, se sitúa ese mensaje
de Jesús según la Tradición. En la ladera de suaves y verdes
planos inclinados tuvo lugar aquella enseñanza. En la cumbre se eleva
hoy un templo. Pero en un repecho inmediato se conservan restos de un
pequeño templo y monasterio del siglo IV, excavado en 1934 por el
franciscano Padre B. Bagatti.
Desde 1938 los peregrinos acuden a la hermosa iglesia
octogonal, edificada en la cumbre por la Asociación italiana de
Misiones y por el arquitecto A. Barluzzi. Se halla coronada por una
cúpula esbelta y, en cada lado del octógono, una vidriera recoge el
texto de cada Bienaventuranza.
Ya se habló con frecuencia de "bienaventuranza", de
alegría, de ser desprendido, con el término hebreo "asrê". Son las
expresiones que ensalzan el desprendimiento de la tierra y describe la
situación de quien vuelve los ojos a las cosas de Dios. Dt. 33.29; 1
Rey. 10.8; 2 Cron. 9.7
En los Salmos se ensalza 25 veces a
los dichosos o bienaventurados de Yaweh: Sal 1.1 y 25. Es precisamente
la primera palabra del primer Salmo.
En Job 9.17 pasan de 10 las veces en
que se usa el término "dichoso", sólo superado por las 24 en que se
alude a "desgraciado" "maldito" o "sufridor"
Pero la idea del Antiguo Testamento
reclama por lo general una nostalgia del bienestar, más que una mística
de la renuncia y del desprendimiento de lo terreno. Esta dimensión
nueva está reservada para la enseñanza de Jesús.
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Experiencia
Se puede hacer un viaje de comienzo.
Vamos a compañar a Jesús unos días. De Nazareth pasó a vivir a
Cafarnaum. Y se pueso a predicar por las aldeas y los pueblos. Hacemos
un mapa de Palestina y localizamos la principales zonas, rios, lago,
ciudades, aldeas, con nombres propios (por Internet, si es posible, se
pueden buscar mapas palestinos del tiempo de Jesús).
Es interesante buscar los nombres y lugares en
el texto evangélico y tratar de familiarizarse con la lectura directa
de los hechos de Jesús, para enmarcar el sentido y la interpretación de
las Bienaventuranzas.
Acción
A medida que se
hace el mapa y se enriquecen los lugares, se puede hacer ara cada uno
una bienaventuranza: Bienaventurados los que tienes muchos amigos… los
que saben divertirse… los que pueden dormir con la conciencia
tranquila.....
Se pueden escribir palabras que se
van ocurriendo: salud… bienes… amigos… casa… familia…
Se hace un vocabulario
de las palabras que Jesús escribió y se leen detenidamente los dos
textos de Lucas y de Mateo. Se hace sólo las palabras de Jesús:
pacíficos… sufrientes. hambrientos de justicia, pobres… Se
comparan luego las que salen viendo los textos y las que antes salieron
discurriendo con nuestra imaginación de grupo. Se pueden escribir en la
pizarra o en una hoja grande las coincidencias
Se trata ahora de
explicar en forma práctica y personal lo que significa cada
bienaventuranza. Se pueden hacer ocho o cuatro grupos de tres o cuatro
en cada uno... buscando que todos tengan un cometido personal y
concreto… a) Se lee detenidamente y se interpreta en el contexto. Qué
quiso decir Jesús. b) Se explica claramente y se piensa que entienden
diversos personajes de hoy. Incrédulo, cumplidores, sacerdotes,
comerciantes, chicos jóvenes, mendigos… etc.. Se simula una entrevista:
Qué dicen los hombres de hoy. c) Se sugiere que cada grupo
perfile una plan de vida de un cristiano honesto sobre como se puede
vivir cada Bienaventuranza Qué decimos y podemos decir los hombres de
hoy…
Participación
La puesta en común
puede terminar con una síntesis de vida… o un plan de acción cristiana
para los que forman el grupo o la clase… Conviene que sea muy
simple: una o dos cosas sólo. Y que resulte muy adaptado a los niveles
con los que se trabaja. Nuestra respuesta a las Bienventuranzas de
Jesús. Es bueno escribirlo, breve, sintético, claro… Y es bueno leerlo
como repaso en la clase o en el encuentro siguiente.
Interesa leer e interpretar
las cuatro Malaventuranzas de Lucas, (en la segunda parte de la lectura
Lc. 6. 24-26). Se puede hacer un estudio sobre los que Jesús diría
hoy: abusos, explotaciones, guerras, engaños… Relacionarlo con el texto
del Evangelio y tratar de aclarar lo que ese texto significa. Se puede
perfilar un mural sencillo como síntesis de la catequesis
Interiorización
Cada uno, o cada grupo,
escribe una bienaventuranza y la ilustra con un gráfico, dibujo o
recorte…
Y escribe una o dos frases.
Conviene dar más importancia y extensión a las bienaventuranzas
(aspecto positivo) que a las malaventuranzas (aspecto negativo)

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Pequeños.
Pintar un emblema o
gráfico simbólico sobre cada bienaventuranza. Ejemplo una paloma. Poner
alrededor “Dichosos los pacíficos”. Poner un pan y en escribir “
Dichosos los hambrientos que confían en Dios”
Escribir unas
frases inventadas, imitando los textos evangélicos, luego que se han
explicado y entendido en parte. Ejemplo “Bienaventurado los niños que
comparten sus cosas con los otros niños…Ellos serán más felices al
jugar” Inventar bienaventuranzas y leerlas en público.
Niños
medianos
Explicar una
bienaventuranza a otros niños y después poner un examen en forma de
cinco preguntas que se puede hacer para ver si han entendido. Mejor,
hacerlo por grupos, o en forma de concurso… de modo que queden todos
comprometidos en las respuestas. Claro, primero tienen que escuchar una
breve explicación sobre lo que son las bienaventuranzas
Hacer una encuesta sobre
las expresiones básicas relacionadas con las bienaventuranzas.
Preguntar a cinco personas de fuera de la clase o grupo qué entiende
cada una de ellas por “los pobres de espíritu”, “los que lloran”, los
pacíficos”, “los perseguidos por el Reino”,
Para
niños mayores
Preparar un índice de
un libro sobre LA Bienaventuranzas del siglo XXI. Y cada alumno o cada
pareja de ellos preparan un esquema de los que se pondría en cada
capítulo… Se reparten los capítulos después de haber consensuado su
contenidos y quienes son los campos o temas más significativos que
merecen la alabanza en los tiempos actuales
Recortar en un periódico cualquiera
una colección de dos o tres títulos, fotos, avisos, anuncios, que
tengan que ver con cada una de las Bienaventuranzas. Leer y comentarlas
ante los demás compañeros. Terminar el ejercicios con una selección de
las dos o tres más importantes y mejor expuestas de todas las
recogidas por la clase o el grupo entero.
Preadolescentes.
Explorar en una debato
de aula o de grupo las diversas sensibilidades que hay sobre cada
bienaventuranzas: la de la pobreza, la del sufrimiento, la del hambre,
la de los perseguidos, Aplicar esa sensibilidad a los hechos de nuestro
entornos: enfermos, mendigos, exiliados, emigrantes, delincuentes…
Simular una entrevista
periodística con Jesús preguntando que aclare el significado del os que
quiso decir con esas fórmulas: 8 en Mateo, 4 en Lucas sobre las
bienaventuranzas.
Complementos para la reflexión
Vocabulario
interesante. Preedicación. Anuncio.
BIANVENTURANZAS. Paz. Pobres. Jesús. Mensaje de/ Amor. Prójimo.
Felicidad. Amenazas. Pobres. Sufrientes, Persecución.
Unos libros de reflexión
Las
bienaventuranzas en versión popular ( 2005 ) Autor:
Hidalgo
López, Octavio Editorial
El Perpetuo Socorro
Qué
son las bienaventuranzas ( 1998 ) Autor:
Berciano
García, Javier Editorial. Pía
Sociedad de las Hijas de San Pablo
Las
bienaventuranzas ( 2006 ) Autor:
Chevrot,
Georges Ediciones
Rialp, S.A.
Las
bienaventuranzas ( 2001 ) Autor:
Pavia
Martín-Ambrosio, Antonio Carlos Ediciones
San Pablo
La
escala de las bienaventuranzas ( 2003 ) Autor: Forest,
Jim Editor: Promoción
Popular Cristiana .
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